Beber agua parece una actividad sencilla, pero no siempre las condiciones ambientales o el tipo de líquido escogido se adaptan a nuestras necesidades reales. No se trata solo de beber agua cuando aparece la sed, sino de crear un hábito constante que favorezca tu salud. A partir de los seis meses de edad, puedes comenzar a ofrecer agua pura en vasito a tu peque y comenzar a inculcar el hábito de tomar agua. Para ello, encuentras más información en mi blog Caries y Nutrición, con consejos de cómo evitar bebidas azucaradas y cómo ofrecer agua en vasito. Además, en el entorno familiar, añadiría dar el ejemplo a tus hijos, que ellos te vean tomando agua, para que también se fomente el hábito en los peques de la casa. Así mismo, incrementar la actividad física también promueve la sensación de sed, sobre todo en menores de edad, lo cual fomenta un mayor consumo de agua.
Es de suma importancia que no se ofrezcan bebidas azucaradas a menores de edad, ya que su ingesta está asociada directamente al desarrollo de obesidad infantil y caries*.
¿Bebo suficiente agua?
Antes de recurrir a un suplemento de electrolitos, analiza primero si realmente estás consumiendo suficiente agua, sobre todo en climas cálidos o durante actividades deportivas intensas. La recomendación es consumir agua antes, durante y después de la actividad física. En climas muy calientes o en actividades deportivas con más de 2 hrs de duración, se puede contemplar apoyo con suplementos deportivos en adultos para mantener la hidratación.
Para la mayoría de niños y adolescentes, el agua es suficiente para hidratarse durante la actividad física habitual. En deportes prolongados, intensos o en condiciones con mucho calor, las necesidades pueden variar y se requiere apoyo profesional individualizado
Un método sencillo para determinar si se bebe suficiente agua es observar el color de la orina.
—> Orina de color amarillo pálido es compatible con hidratación adecuada
—> Orina oscura puede ser una señal para prestarle atención a la ingesta de líquidos.
Recuerda que algunos alimentos o medicamentos pueden alterar el color, así que usa esta guía como referencia.
Esta es una estrategia fácil que podemos enseñarle a nuestros pequeños en casa, que valoren el color de su orina y hacerles pensar si han tomado suficiente agua. Ejemplo refuerzo positivo: "mira tu orina clara, ¡estás tomando suficiente agua; muy bien!". O al revés: "tu orina está un poco oscura, nos falta tomar más agua. ¿Quieres tu pachón de x superhéroe o el de x caricatura?". Nota cómo no regañamos al niño, sino le estamos enseñando a conocer su cuerpo.
Signos de deshidratación
Existen situaciones de alerta en donde se pierde más agua de la que se consume; como durante ejercicio intenso, días de calor, fiebre, vómitos, diarrea, consumo de alcohol o uso de diuréticos. La deshidratación puede manifestarse con sed, orina más concentrada, fatiga, mareos, dolor de cabeza, y disminución del rendimiento físico.
Si la pérdida de líquidos es importante, se altera la presión arterial, temperatura corporal, función neurológica y renal. Los menores de edad, mujeres embarazadas y lactantes, así como el adulto mayor son poblaciones vulnerables que pueden estar en mayor riesgo de deshidratación y por tanto, estar alerta a estas señales de alarma.
¿Qué cantidad de agua consumo?
No existe una cantidad universal de agua que todas las personas deban beber; pues dependerá de factores como edad, tamaño corporal, alimentación, actividad física, temperatura ambiental, entre otros. En menores de edad, lo importante es responder a sus propias señales de sed y ofrecer agua natural o leche (si se consume o tolera) sin azúcar.
Cuando consumes una alimentación balanceada, incluyendo frutas y verduras en cada tiempo de comida, también contribuyes a tu ingesta total de agua. Así mismo, alimentos como yogur, sopas y le he también contribuyen a la ingesta de agua. A continuación una lista de alimentos que nos aportan agua y mantiene hidratados:
Beneficios del consumo de agua
- Da forma y protege las estructuras del cuerpo.
- Disuelve sustancias y las transporta por el torrente sanguíneo.
- Regula la temperatura corporal.
- Lubrica las articulaciones e hidrata las mucosas.
- Contribuye al volumen y contenido de heces, y junto con suficiente fibra, puede favorecer una función intestinal adecuada.
Haz del agua un hábito diario y presta atención a las señales de tu cuerpo. Mantener una hidratación adecuada favorece el rendimiento físico, y en determinadas circunstancias, puede ayudar a preservar algunas funciones cognitivas.
Referencias.
Huang Y, Chen Z, Chen B, Li J, Yuan X, Li J et al. Dietary sugar consumption and health: umbrella review BMJ 2023; 381 :e071609 doi:10.1136/bmj-2022-071609
Muth, N. D., & Tanaka, M. (2023). Water and hydration. En The Clinician’s Guide to Pediatric Nutrition (Cap. 7). American Academy of Pediatrics. https://doi.org/10.1542/9781610026628-ch7
Muth, N. D., Dietz, W. H., Magge, S. N., Johnson, R. K., American Academy oy f Pediatrics, American Heart Association, Academy of Nutrition and Dietetics, & American Academy of Pediatric Dentistry. (2019). Healthy beverage consumption in early childhood: Recommendations from key national health and nutrition organizations. Healthy Eating Research.
Baker, S. S., Bodnar, L. M., & Benjamin-Neelon, S. E. (2021). Guidance for beverages in the diets of children younger than 2 years. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, 73(2), 271–273. https://doi.org/10.1097/MPG.0000000000003161
Parker, M. K., Davy, B. M., & Hedrick, V. E. (2021). Current knowledge base of beverage health impacts, trends, and intake recommendations for children and adolescents: Implications for public health. Current Nutrition Reports, 10(4), 427–434. https://doi.org/10.1007/s13668-021-00376-
Lic. Adriana Figueroa
Colegiado 3177