Blog deLcda. Adriana Figueroa

Nutricionista · 3177

Nutrición Clínica Familiar. Genética Nutricional

¡Otra vez lentejas!

martes, 19 de mayo de 2026

Cuando me dieron la noticia que estaba embarazada, jamás imaginé que ese pedacito de gente me estaría contratando como su agente de reclamos y servicio al cliente. Claro, porque no es suficiente planificar y ejecutar menús familiares, también toca recibir las quejas frecuentes de “¡otra vez lentejas!”. Y donde digo lentejas, tu cámbialo por cualquier otro platillo: pollo, arroz, tortilla con frijol, etc. 



Como padres, es frustrante ofrecer platillos que sabes que son nutritivos y balanceados, para que luego sean rechazados por nuestros exigentes comensales.  

Te voy a contar un secreto, parte nutricional, parte de crianza: nuestro papel como padres es enseñarles a nuestros hijos (incluyendo al hijo de la suegra), que cada vez que nos sentamos a comer, tenemos una oportunidad maravillosa de nutrir a nuestro cuerpo. Cuando vemos ese platillo en la mesa desde el agradecimiento, desde una manifestación de amor propio porque nos merecemos comer balanceado y saludable, nuestra perspectiva cambia. Y esto también se lo podemos transmitir a nuestros hijos; frases como: “podrás rendir mejor en tu competencia, deporte, examen, en alcanzar tu meta de crecimiento”.

Una alimentación saludable y balanceada se mide por nuestro patrón de consumo, es decir, qué tan frecuente consumimos alimentos ricos en fibra como las frutas, verduras, granos integrales, legumbre, nueces y semillas. Un patrón saludable también incluye alimentos superfluos (ricos en calorías, grasas saturadas, azúcares y bajos en fibra); los cuales se recomienda una frecuencia de consumo baja o eventual.

Por ejemplo, en mi hogar procuro ofrecer lentejas al menos dos veces al mes, y varío la presentación, sabor y temperatura: Aquí te presento algunos ejemplos con enlace a recetas: boloñesa de lenteja, ensalada, sopa de lenteja, o por qué no, un hummus de lentejas y zanahoria. Y si me refunfuñan (amo esa palabra), les recuerdo que damos gracias por la oportunidad de nutrirnos. Además, el propio hecho de normalizarlo a que sea un alimento que está en constante rotación hace que con el tiempo sea más aceptado. 

A veces nos rompemos la cabeza buscando recetas variadas y divertidas, y realmente nuestro esfuerzo debería dirigirse a continuar ofreciendo en cada tiempo de comida, una fruta o una verdura, en continuar comprando granos integrales, en mantener en tu vaso agua pura o infusiones sin azúcar en lugar de refrescos. Pequeños cambios que hacen una gran diferencia en tu salud a largo plazo.

Recordemos que nosotros, como padres, somos el referente para que nuestros hijos tengan una sana relación con la comida y elijan consumir un patrón saludable. Ojo, el cambio en la familia debe comenzar primero en nosotros como padres, quienes somos el referente de nuestros hijos y que modelamos la forma de comer.  



Para cambiar nuestra forma de comer, recomiendo ajustar nuestra forma de pensar, nuestro mind set, y comenzar a decir “¡Otra vez lentejas! (pero sonriendo y un ¡yay! al final)”.  


Lic. Adriana Figueroa

Especialista en crecimiento y desarrollo

Colegiado 3177


¡Alcanza tus objetivos con el mejor seguimiento!
Lcda. Adriana Figueroa
Lcda. Adriana Figueroa
Nutricionista · 3177
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